Je suis Verón

Je suis Verón

Te metés con la pelotita, te metés con mis Santos Evangelios.

por NATALIA VOLOSIN28 de noviembre de 2025

No soy de Estudiantes. No me cae especialmente bien Verón. No estoy a favor de las sociedades anónimas deportivas (SAD). Soy hincha de Boca, recuerdo con la misma angustia que todo el mundo la eliminación de 2002 en fase de grupos y creo que los clubes deben seguir siendo asociaciones civiles que desarrollan actividades sociales y deportivas, sacan a los pibes de la calle, construyen vínculos comunitarios y habilitan oportunidades igualadoras para acceder al esparcimiento, al amateurismo y, en algunos casos, al deporte profesional. Pero hoy, hoy y mientras haga falta, je suis Verón.

Je suis Verón porque no se trata de Verón. No se trata de Estudiantes de La Plata. No se trata siquiera de Claudio Tapia (basta de decirle "Chiqui" como si fuera un tipazo). Se trata del fútbol. Y el fútbol es sagrado, señores. Lo único sagrado que tengo además de la Constitución Nacional Argentina. Mi máxima fe. Mi única religión. Mi mayor fundamentalismo. Mi Patria y mi Nación. Mi Pueblo con mayúsculas. Mi juego favorito. No hay Mundial que lo compense. No hay estrella que alcance. No hay foto con Messi y De Paul con cara de "este pibe nos cae bien porque es buena onda y hace ricos mates, no porque tengamos acuerdos económicos" que salve el día. No me interesa nada. Ni Messi, ni De Paul, ni los mates, ni la cuarta estrella ni nada. Nada. Te metés con la pelotita, te metés con mis Santos Evangelios.

Je suis Verón porque el fútbol argentino falleció. Hace rato. Es el juego que más nos gusta y queremos creer que sigue ahí. Cuando vamos a la cancha. Cuando alentamos. Cuando nos abrazamos a nuestros hijos en un gol. Cuando puteamos porque nos quedamos afuera de la Copa. Cuando nos burlamos de un eterno rival. Queremos creer. Elegimos creer. Fingimos demencia. Pero no. El fútbol se murió. Lo molió a palos durante 35 años Julio Humberto Grondona y lo ultimó Claudio Tapia. Con más estrellas, con menos estrellas. Con Messi, con Maradona. Con lo que vos quieras. Se murió. No existe más. Se lo tragó la política y la corrupción. No hay reglas. No hay árbitros. No hay mérito. No hay clubes. No hay libertad ni de expresarse. Se juega a lo que quiere Tapia. Se opina lo que quiere Tapia.

Je suis Verón porque la AFA es una runfla al servicio de un emperador. Si sirve para mantenerlo en el poder, jugamos 25 torneos anuales y ascendemos a los equipos de la liga intercountry. Si deja guita para dos o tres jugadores estrellitas y un par de dirigentes sinvergüenzas, ponemos a la Selección a jugar amistosos con Rwanda. Si habilita algún negocio interesante, hacemos una casa de la AFA en Miami o en Plutón mientras los clubes se recontra cagan de hambre y no tienen ni para comprar pelotas de trapo.

Je suis Verón porque nadie puede cuestionar nada. Dirigentes, futbolistas, árbitros, periodistas. Todos en filita, muchachos. Al que se anima lo hacemos cagar. Preguntale a Lamolina, que expulsó a Iván Tapia en el partido de Barracas contra Boca y a la fecha siguiente se quedó sin arbitrar. Preguntale a Andrés Fassi, el presidente de Talleres que se pasó de listo cuestionando al titular de la AFA, se comió dos años de suspensión y terminó pidiendo perdón de rodillas para evitar un descenso. Preguntales a los clubes del ascenso, que por dos pasajes al Mundial y un besito de Toviggino en la frente salen al unísono a bancar al Comandante con posteos en X que se les llenan de puteadas de sus propios hinchas, a tal punto que algunos tuvieron que cerrar los comentarios.

Preguntales a todos los clubes garchados por decisiones arbitrales que favorecieron a Barracas o a Central Córdoba, los caballos de los comisarios. Preguntale al periodista Alejandro Alfie, que padece constantes intimidaciones e intentos de silenciamiento y censura por las notas de Clarín en las que vincula a Toviggino con el canal de streaming "Carnaval", cuyas figuras, casualmente, hacen ingentes esfuerzos por defender lo indefendible.

Preguntale a Walter Otta, el técnico de Morón sancionado por una fake news con supuestas declaraciones suyas criticando a la cúpula de la AFA. La resolución del Tribunal de Ética, publicada en el Boletín Oficial 6790 el 13 de noviembre pasado, refiere a manifestaciones "atribuidas" a Otta (o sea, no reales, sino apenas atribuidas) que supuestamente afectaban la reputación de Tapia y Toviggino. Se comió 30 días de suspensión Otta por unas supuestas manifestaciones que no les gustaron a los dueños del fútbol.

Je suis Verón porque lo ensuciaron al Fideo Di María con una Copa fantasma. Y porque podrá parecerme bien o mal que EDLP le diera la espalda a Rosario Central, pero es un evidente ejercicio del derecho constitucional a la libertad de expresión. Y porque inventaron un protocolo de pasillo del campeón que publicaron en el Boletín Oficial ex post como si fuese de febrero. Y porque hubo otros boletines falopa. Y porque cuando los descubrieron en X, quisieron corregirlo y la metadata los volvió a vender, evidenciando que además de ladris son pelotudos, lo que me da todavía más bronca. Y porque falsificar documentos (si es que eso hicieron) es un delito, más allá de que a la (in)justicia le chupe tres huevos, como todo lo que pueda perjudicar al poder político y económico al que sirve con lealtad y patriotismo en desmedro de la Constitución Nacional por la que juran sus miembros.

Je suis Verón porque la resolución del Tribunal de Disciplina publicada en el Boletín Oficial 6797 de ayer 27 de noviembre, por la que se sanciona a EDLP, a Verón, al capitán y a los jugadores, es completamente arbitraria, empezando por el hecho de que no aplica el protocolo falopa sino el Código Disciplinario, una incongruencia absoluta porque: (a) al Club lo intimaron por el protocolo falopa, con lo que su descargo fue en esos términos; (b) la intervención de oficio se fundó en el informe del árbitro, que expresamente hizo referencia al protocolo falopa; y (c) sólo este año no hicieron pasillo al menos otros tres clubes (Rosario Central a Talleres, Vélez a Platense y Central Córdoba a Independiente Rivadavia) y no pasó absolutamente nada. Y esto por no hablar de que sancionan a los jugadores por una conducta supuestamente grave, antideportiva y que incita a la violencia, pero no aplican el castigo ahora para que no impacte sobre el torneo que se está jugando, en lugar de reconocer que no pueden aplicar nada porque son unos payasos.

Je suis Verón por el párrafo infame sobre los pobres niñitos desatendidos por los jugadores de EDLP. Hay que ser inmoral para usar a los pibitos como escudo protector de los negociados y la impunidad, eh.

Je suis Verón porque la AFA tiene silenciado a todo el país con el versito de que hay mecanismos institucionales para plantear quejas y reclamos, pero NO HAY UN CARAJO. Tapia, al igual que su antecesor, controla todos los resortes de la organización, empezando por el impresentable Tribunal de Disciplina, en el que se mezclan ex y actuales funcionarios judiciales de dudosísima conducta pública, por decir lo menos. Incluso maneja mecanismos externos, como la arrastrada Futbolistas Argentinos Agremiados, que se supone que representa sindicalmente a los futbolistas y no hace otra cosa que venderlos al patrón.

Je suis Verón porque la AFA es tan ladri que la gente va a terminar pensando que de verdad la única solución para el fútbol son las SAD, como si no hubiera recursos, como si el fútbol argentino no pudiera hacer torneos serios, como si con Messi, De Paul y compañía no alcanzara para generarles ingresos genuinos a los clubes, para redistribuir, para ayudar a sobrevivir a los más chicos, a los del interior, a quienes, en definitiva, forman en sus inicios a los cracks potenciales con los que luego se alimentan y enriquecen los grandes del fútbol.

Je suis Verón porque lo que les molesta es el disenso, no el pasillo de Rosario Central, ni la integridad, la ética y el prestigio del fútbol que con total liviandad e incoherencia cita el Tribunal de Disciplina. Y yo podré tener mil diferencias con Verón y sus posicionamientos en torno a la "privatización" del fútbol, pero más diferencias tengo con el autoritarismo. Me importa nada si soy funcional a Verón, a las SAD, a Milei o a Darth Vader, del mismo modo que me ha importado nada ser funcional al kirchnerismo en otras oportunidades. Voy a decir lo que pienso. Siempre. Si coinciden conmigo Milei, Vader, Cristina o Magoya, pues problema de Milei, Vader, Cristina y Magoya.

Nunca hicimos amistades.

Pero hoy, hoy je suis Verón.

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